Néstor Ventaja
AVELLANEDA
A
Darío Santillán y Maximiliano Kosteki
Dicen
que la historia es muy compleja
para
mí la historia /
se
resume en una escena.
De
un lado el pueblo en marcha y sus banderas ...
Un
hombre abraza a otro en agonía,
la
estación crece en uniformes. Dos disparos.
Desde
el poder se enarbola la mentira.
Una
y mil veces Darío se levanta
en
cámaras, pantallas, noticieros
recibe
el tiro
de gracia nos desvela.
La
historia de a pie y sin maquillaje
la
historia de un trago se desnuda
ante
nosotros en una única escena.
De
un lado el pueblo en marcha y sus banderas
en
una estación cualquiera, en cualquier puente,
qué
sé yo, por decir, Avellaneda.
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LOS
DIENTES EN LA MANO
él
borra la memoria de sus discos
mirar hacia
afuera es ver nada
las pálidas paredes del pasado
un ruido débil
de latas en el aire
ella llora sobre un guiso de preguntas
trepa edificios,
repta el ruido
este invierno de años se repite
por calles,
balcones, avenidas
mientras queman los libros en el living
boca a boca la
vida vuelve ruido
con un gesto de piedad tras mil heladas
las voces se
proclaman en revuelta
él le pasa la máquina a las plantas
hay orden de
matar, de meter bala
ella abre las canillas y es un río
el gas en las
gargantas y en el alma
ese mar del dormitorio donde arrastran
un fuego
encendido en cada esquina
tanto invierno de furias postergadas
tanta marcha de
banderas y fracaso
por falta de un nosotros, de un te amo
por miedo, por
poder, por privilegios,
persianas adentro de si mismos
trincheras con
los dientes en la mano.